alta socio 728x90
Zona de Jazz

PUBLICIDAD

Publicidad

db_fr.jpg

Hoy es un día especialmente alegre para el blog:
se incorpora como colaborador nuestro amigo
Juanma Castro e inauguramos sección, que llevará
por título ‘Grandes Olvidados del Jazz’. Músicos
que, por distintas razones, no han tenido el suficiente
reconocimiento pese a su innegable calidad. Juanma,
en esta primera entrega, nos hablará del trompetista
Dupree Bolton: “Dupree Bolton, la trompeta fantasma”.

Una enfermera ojea el informe clínico de un paciente.
El gráfico de la evolución del enfermo apunta haca abajo.
La misma enfermera cubre cuidadosamente el rostro al
fallecido y comienza a rellenar la ficha de defunción.
Anota la fecha, pero se detiene en la casilla del nombre.
¡NO SABE QUIÉN ES DUPREE BOLTON!. Pregunta a sus compañeras
y a la Dirección del Alameda County Medical Center, pero
nadie conoce el nombre del finado. Finalmente escribe:
“Homeless” (sin hogar, sin techo).


En ese mismo instante, un chico japonés pasea por el distrito
Shibayu de Tokio. Entra en una tienda de discos y coge uno.
En la portada se puede leer: “Harold Land. The Fox”. El
joven conoce perfectamente el rostro que aparece en la carátula,
es más, es uno de sus saxos tenores favoritos. Voltea el
compacto y lee detenidamente los créditos:

creditos.jpg

- ‘¿Dupree qué…?’ ,se pregunta el chico. No lo conoce de nada.
Consulta al dependiente, pero este se encoje de hombros. El
empleado decide poner el disco en el hilo musical del local
cuando un segundo cliente pasea ojeando la mercancía, a la
vez que tararea la melodía que suena. ¡NADIE CONOCE A DUPREE
BOLTON!
. De vuelta a Estados Unidos, un grupo de ancianos juega
al ajedrez en Central Park. Entre jaques y enroques hablan
sobre un trompetista fantasma que aparecía y desaparecía a
voluntad, dejando muestras de su calidad con el instrumento.
Tenía diez dedos en cada mano, decía uno. Era el swing y la
técnica personificados, decían otros. Pero… ¿QUIEN ERA REALMENTE
DUPREE BOLTON?
.

Todo parece indicar que nuestro músico nace en Oklahoma City
el 3 de marzo de 1929, pero pronto la familia Bolton se traslada
a California por motivos laborales. Con muy pocos años de vida,
Dupree mostrará interés por la música, y más concretamente por
la trompeta, desoyendo las indicaciones de su progenitor, empeñado
en que su hijo se decantara por el violín. Como suele ocurrir
con los genios de la música, nuestro protagonista dominará el
instrumento con celeridad pasmosa, y antes de cumplir los quince
años de edad ya tocará como un completo profesional. Este
hecho se atestigua con su admisión en la banda de Jay Mcshann en
1944.
La vida en la carretera con esta banda será el detonante
de la adicción del joven Dupree, hábito que no abandonará hasta su
muerte.

A partir de aquí, su vida será un constante entrar y salir de
reformatorios y prisiones
: en 1946 acusado de tráfico y posesión de
drogas; en 1951 por estafa y falsificación y en 1956 de nuevo por
falsificación. Analizando el historial penitenciario de Bolton y
conociendo lo desagradecida que es la trompeta en estos años de
formación, puedo responder a una de las principales preguntas que
se hacían los críticos de la época, cuando en 1959 grabó “The Fox”:
¿cómo este músico ha llegado a tal madurez sin que lo conociéramos?.
La respuesta es bien fácil. Dupree tuvo el ingrediente principal para
tocar un instrumento: TIEMPO. Lo puedo imaginar en su celda practicando
con múltiples escalas, ejercitando la respiración, haciendo el esfuerzo
de recordar las melodías que había oído cuando estaba en libertad,
e incluso tocando con la orquesta de la penitenciaría.

Con todo este bagaje a las espaldas, Dupree Bolton sale de su reclusión
en 1959 como un total maestro del jazz. Una vez libre, comienza a
frecuentar los clubes de jazz de la ciudad de Los Ángeles para
ganarse la vida y costearse su dependencia a los narcóticos. En uno
de estos garitos, Harold Land, apodado “el zorro” por el baterista
Larance Mareble, hace honor a su apodo y ficha inmediatamente
al trompetista para grabar lo que posteriormente verá la luz como el
Long Play, “The Fox”, y que a la postre será el 50% de toda la
producción musical de Bolton en estudio. Para Land era el trompetista
perfecto, capaz de acompañarlo en temas muy vertiginosos sin perder
un ápice de swing en el camino.

land_bolton.jpg

Sobre el álbum, poco puedo decir, tan sólo animar al que todavía no
ha tenido la oportunidad de escucharlo, porque el placer de las
primeras escuchas de discos como este, nunca se vuelve a repetir
para el aficionado al jazz con solera. La grabación de “The Fox”,
significará un aluvión de buenas críticas hacia todo el quinteto, pero
en especial hacia el trompetista. Todo el mundo querrá conocer más
de la nueva estrella, al nuevo Clifford Brown, pero todos los intentos
por entrevistarlo cayeron en saco roto. Sólo se le pudo sacar una frase
entre 1959 y 1962, fecha en la que graba su segundo y último disco:
“Cuando tenía catorce años me escapé de casa”. El gran “afortunado”
que tomó estas declaraciones fue el crítico musical John Tynan,
firma prestigiosa en la famosa revista Downbeat.

Después de estas declaraciones, Dupree volvió a dar con sus huesos en
la cárcel, esta vez en San Quintín, donde permanecerá hasta 1962. Tras
su liberación el saxofonista Curtis Amy, contratará los servicios del
trompetista, grabando el segundo LP, “Katanga”.

El patrón se repetía de nuevo: salida de la prisión, grabación de disco,
buenas críticas. Pero, en este caso, el bueno de Bolton podrá disfrutar
un poco más de las mieles del éxito, registrando algunas grabaciones con
el arreglista Onzy Matthews y haciendo apariciones en televisión, como
en el programa llamado Franky Jazz (Francamente Jazz, podría ser la traducción,
haciendo un juego de palabras con el nombre de su presentador Frank Evans.).
Pero, como todos sabemos, la felicidad dura poco en la casa del pobre,
y las autoridades penitenciarias y San Quintín en particular, reclamarán
de nuevo a nuestro trompetista en 1962. Permanecerá en ella hasta 1983
y aquí se convertirá en la figura olvidada del jazz que es hoy.

Por suerte para los aficionados, Bolton aprovechó permisos carcelarios para
dejar registrados algunos temas con Bobby Hutcherson en 1967 y con Dexter
Gordon en 1980
.

En 1983 Bolton saldará totalmente su deuda con la sociedad, sociedad que
le dará la espalda condenándolo a un total ostracismo. Sin hogar, sin
dinero y sin amigos y con un punto de vergüenza, volverá a Los Angeles,
ciudad donde las autoridades tienen bastante manga ancha con los músicos
callejeros. Allí sobrevivirá de la mejor forma que sabe, tocando por unas
monedas hasta su muerte. Pero hubo un acontecimiento que sacaría a Dupree
de su rutina y a nosotros de la ignorancia. El musicólogo Ted Gioia logró
localizarlo, tras algún tiempo de búsqueda, en las calles angelinas. Tras
varias citas, Gioia consiguió sacar a Bolton toda la información que de él
conocemos hoy. Y obtuvo también algo muy importante, el sonido de Dupree
Bolton tras tantos años de olvido. El musicólogo convenció al trompetista
para tocar en su casa. Uno al piano y otro a la trompeta improvisaron varios
temas que quedaron registrados por el magnetofón de Gioia. Este hecho podría
ser motivo de regocijo para el amante del jazz, pero nada más lejos de la
realidad. Gioia observó pronto que Bolton había perdido el “fuego” de antaño,
la frescura juvenil de 1959, la velocidad en el fraseo, el swing mágico,
y borró todas las grabaciones realizadas en las sesiones
, en un acto que
creo que le honra, convirtiéndolo a la vez en una especie de héroe grecolatino
del que conocemos sus mejores hazañas, tornándolo para siempre en mito.
Lo siguiente que Gioia supo del trompetista fue que había muerto. Muerto y
registrado en el parte de defunción como Dupree “Bolden”, apellido del
considerado padre del jazz, en un homenaje que la vida le hizo a título
póstumo a nuestro trompetista.

buddybolden.jpg

John Tynan supo ver muy tempranamente las necesidades de este músico, y
escribió: ‘Bolton está gritando ‘escúchame’ cada vez que pone la trompeta en
sus labios’
. Tal vez Tynan lo dijo desde un punto de vista estético o musical.
Yo quiero creer que no.

¡¡¡TODOS CONOCEN A DUPREE BOLTON!!!.

db1.jpg

Bibliografía :

– Gioia, Ted.

The History of Jazz. (New York: Oxford University Press, 1997).
Traducción al español como Historia del Jazz,
publicado en 2002 por Fondo de Cultura Económica.

– Gioia, Ted.

West Coast Jazz: Modern Jazz in California. 1945-1960.
(New York: Oxford University Press, 1992.

Enlaces de Interés :

– > En búsqueda de Dupree Bolton Parte 1 – Jazz.com

– > En búsqueda de Dupree Bolton Parte 2 – Jazz.com

– > Maestros Oscuros de la Trompeta – Curtjazz.com


Pierre Briançon – San Quentin Jazz Band .

Audiciones :

– “The Fox”. Harold Land. 1959. Contemporary Records.
– “Katanga”. Curtis Amy. 1963. Blue Note/Heavenly Sweetness.
– “Fireball”. Dupree Bolton. 2009. Uptown Jazz.

Juanma Castro Medina para ZDJ.


Compartir En Redes Sociales

2 Respuestas to “Dupree Bolton: La Trompeta Fantasma”

  • Yusep 20diciembre2012

    Completo reportaje Juanma y muy interesante.
    Enhorabuena.
    Saludos.

  • Juanma Castro 22diciembre2012

    Gracias YUSEP, la intención era hacerlo ameno pero a la vez complent0. De nuevo gracias, un saludo.

Deja una Respuesta

XHTML: Puede usar estos tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>



9 × 7 =